Tres cartas.
Una respuesta, leída entera.
¿Una pregunta que se responde con sí o no? Una carta lo decide →
fijando la baraja…
Tirada gratis de tres cartas de tarot
Haz una pregunta y salen tres cartas de arriba a la vez. Se leen como una respuesta y no como tres veredictos sueltos: qué hay detrás de la situación, dónde está ahora y hacia dónde va. Sin registro ni correo.
Por qué tres y no una
Una carta da una respuesta; tres dan un movimiento. La lectora mira qué se hacen las cartas entre sí — si la tercera deshace la primera, si todo se sostiene en la del medio — y esa relación es la lectura, no tres significados apilados.
De dónde salen los significados
De un corpus fijo, editado y publicado antes de que nadie pregunte nada. La lectora elige de ahí y escribe sobre tu pregunta; no inventa el significado sobre la marcha.
¿Puedo poner más?
Sí, desde aquí se abre la cruz celta completa de diez. La mezcla quedó fijada antes de tu pregunta, así que esas cartas ya estaban decididas: se giran, no se sacan de nuevo.
¿Es gratis?
Sí, y sin cuenta. Hay un límite diario, para leer a personas y no a un script; las tiradas más grandes cuestan créditos.
¿Puedo repetir hasta que me guste la respuesta?
Puedes, y es la forma más rápida de dejarla sin valor. Una pregunta, una carta — y luego lo interesante: preguntar de qué depende esa respuesta.
¿Predice el futuro?
No. Lee lo que traes y dice sobre qué se apoya y qué lo cambiaría. Una carta es una manera de mirar tu situación, no una promesa sobre ella.